|
Los
suicidios ocurren en todos los grupos sociales.
Lo
mismo entre las personas jóvenes que entre las de mediana edad y los
ancianos; en hombres,
tanto como en mujeres; entre los ricos, la clase
media y las personas pobres; todos los grupos étnicos
y de cualquier
religión; lo mismo entre personas casadas, que solteras; entre los que
tienen empleo
y los desempleados; entre los sanos y los enfermos.
Sin
embargo, las estadísticas indican que el suicidio es más común entre
algunos grupos que en otros.
Veamos:
-
Hay
cuatro suicidios de hombres por cada suicidio de mujer, las mujeres
intentan suicidarse dos veces más frecuentemente que los hombres.
-
Los
varones mayores de 50 años presentan los más altos índices de
suicidio.
-
Los
índices de suicidio para los hombres mayores de 65 años van ahora en
aumento.
-
Desde
1950 se ha triplicado el índice de suicidio entre los hombres jóvenes
cuyas edades van de 15 a 24 años , y para las mujeres jóvenes,
sobrepasa ya el doble.
-
Aunque
por fortuna el suicidio entre los niños es un evento raro, existe un
dramático aumento en el índice de suicidios reportados entre niños
de 10 a 14 años.
-
Los
índices de intentos de suicidio entre los jóvenes que luchan con
cuestiones relacionadas con su orientación sexual son más altos que
entre otros del mismo sexo.
-
Cerca
del 60 por ciento de todos los suicidios se cometen con un arma de
fuego. Las personas que viven en un hogar donde existe un arma de
fuego, son casi cinco veces más propensas a morir por suicidio que
las personas que viven en hogares libres de armas.
Aunque
no existe una sola causa para el suicidio, los investigadores nos dicen
que el comportamiento suicida está asociado con un cierto número de
factores de riesgo que frecuentemente se combinan.
Entre
estos factores están:
-
La
depresión clínica y otras enfermedades mentales.
-
Más
de un 60 por ciento de todas las personas que se suicidan sufren
de depresión grave.
-
Si
uno incluye a personas deprimidas que abusan del alcohol, la cifra
aumenta al 75 por ciento.
-
Casi
todas las personas que se quitan la vida sufren de algún desajuste
mental diagnosticable o padecen el abuso de alguna substancia, o ambos
desórdenes.
-
El
abuso del alcohol y otras substancias. El alcoholismo es un factor que
aparece en el 30 por ciento de todos los suicidios que se cometen.
-
Los
eventos adversos en la vida. Tales eventos pueden ser: el sufrir una
confusión acerca de la propia identidad o, en el caso de las personas
jóvenes, el sentirse excluidos de los demás; una crisis familiar por
el divorcio o la muerte de alguien cercano; la pérdida de los medios
de susbsistencia, ocasionado ya sea por una crisis económica rural,
por reducción en los negocios o en las empresas, o por algún recorte
de personal o la eliminación de programas gubernamentales.
-
Otras
causas pueden ser: el comportamiento adictivo
-
alguna
enfermedad crónica, grave o fatal
-
los
efectos de un desastre natural o social.
-
Para
la mayoría de las personas, los eventos adversos de la vida no
necesariamente conducen a un comportamiento suicida.
-
Pueden
contribuir a un comportamiento suicida si ya existe un contexto de
enfermedad mental o abuso de substancias tóxicas.
-
Los
factores familiares, tales como una historia clínica familiar de
suicidio, de enfermedad mental o de abuso de substancias, así como de
violencia y abuso sexual
-
Los
factores culturales y religiosos, tales como las creencias de que el
suicidio es una resolución noble a un dilema personal, o la destrucción
de la cultura tradicional de la gente, que puede conducir a
sentimientos de separación del pasado, aislamiento y desesperanza.
-
Los
intentos de suicidio previos, la existencia de armas de fuego en el
hogar, el encarcelamiento, tendencias impulsivas o agresivas, y
exposición a comportamiento suicida de otros (por parte de miembros
de la familia o compañeros, o a través de reportajes noticiosos
inadecuados o de historias de ficción).
-
Los
suicidios entre las personas jóvenes a veces ocurre en grupo y
pueden, incluso, llegar a convertirse en una epidemia.
-
Las
personas jóvenes son particularmente susceptibles a imitar el
comportamiento que conduce a un suicidio no intencional.
-
"Todas
las personas que expresan ideas de suicidio y que simultáneamente
muestran síntomas de depresión, esquizofrenia, abuso del alcohol o
abuso de substancias enervantes, deben ser evaluadas cuanto antes por
un profesional capacitado de la salud
|