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Límites de la Naturaleza
Marcelo
Enviado: 22/04/2001 21:48
El
mal es, en primer lugar, un echo natural. Hay que saber tomarlo como
lo toma la naturaleza, es decir, como ella lo hace cuando tiene que
reaccionar sola, como vemos que sucede en las plantas y en los
animales. Un árbol o un animal heridos hacen todo lo que pueden
hacer con las fuerzas que todavía les queda. Cicatrizan lo mejor
que saben sus heridas y disfrutan de todo lo que todavía les es
posible disfrutar.
Se
trata de aceptarlas las cosas como se dan, como el árbol herido que
recupera la corteza para proteger la linfa que gotea por la herida,
y que sobrevive, florece y fructifica con lo que le queda de
vitalidad. El cerezo al que la tempestad desgajó una rama enorme,
que aún sigue ahí este año, medio arrancada, continúa dando
todas las cerezas que puede en esa rama gracias al residuo de linfa
vital que recibe del tronco. La naturaleza se acepta como es y saca
el mejor partido posible de lo que se le da o lo que se le diga.
Algo
así debemos hacer nosotros con una sabiduría modesta, pero eficaz
tratando de sacar el mejor partido de lo que se nos deja.
La
desesperación nos lleva a concentrar la atención en la parte
dolida, en las cosas desagradables.
La
Esperanza, a dilatar la parte que nos queda sana, a potenciar el
horizonte positivo
Del
libro: ¿Por qué a mí? de Arnaldo Pangrazzi ... Editorial
San Pablo Madrid
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unas líneas me gustaría saber tu opinión. Compartirla dejándola
en el lugar de respuestas.
Gracias,
Marcelo..
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