Hosting Gratis Unlugar.com
Hosting - Registro .Com - Hosting Gratis - Barrio Privado - Mail List - Clasificados Gratis
Promo Hostin Unlugar.com
 

Mensaje sobre la Prevención del Suicidio

Adoptado por el Consejo Eclesial de la

 Iglesia Evangélica Luterana en América

el 14 de noviembre de 1999.

 

Cada año más de 30.000 personas se quitan la vida.

 

El suicidio es la octava causa de muerte y entre las personas cuyas edades van 

de los 15 a los 24 años, es la tercera causa de muerte.

 

Más personas mueren por suicidio que por homicidio.

 

 Cerca de 500.000 personas al año cometen un intento de suicidio lo suficientemente serio como para recibir atención en salas de urgencias.

Y millones más sufren de pensamientos suicidas.

Sabemos que estas estadísticas nos hablan de individuos cuyas historias y relaciones son únicas.

 

Nos hablan de personas con las cuales vivimos

en nuestras familias, congregaciones,

vecindarios y sitios de trabajo.

 

Algunos de entre nosotros han intentando suicidarse, y otros nos hemos tenido que asegurar de que algún familiar o amigo que había amenazando con suicidarse, obtuviera ayuda.

Muchos de nosotros hemos tenido, incluso, que lamentar la muerte por suicidio de algún ser querido, y sufrido por ello.

Por último, algunos de nosotros habremos de experimentar algún día esta pena y este dolor tan indescriptibles.

Cada suicidio rinde testimonio de una trágica ruptura con la vida.

Creemos que la vida es un bien de Dios y un inapreciable regalo para nosotros.

Si esta vida es dificil para nosotros, para los demás a veces parece ser un infierno, un tormento sin esperanza.

Cuando optamos por ignorar o rechazar incluso huir de ellos a aquellos que están desesperados de la vida, necesitamos recordar lo que hemos oído: el infinito amor de Dios en Jesucristo no dejará a nadie solo o abandonado.

Aquellos de nosotros que para vivir nos apoyamos en el amor de Dios estamos llamados a "ayudarnos unos a otros a soportar las cargas, y de esa manera cumpliremos la ley de Cristo" (Gálatas 6:2).

Nuestros esfuerzos por impedir cualquier suicidio obedecen a nuestra obligación de proteger y promover la vida, a nuestra esperanza en Dios aún en medio del sufrimiento y la adversidad, y a nuestro amor por nuestro prójimo perturbado.

El suicidio está siendo percibido cada vez más como un serio problema de salud pública que se puede evitar.

 El suicidio y su prevención son complejos y multidimensiones y necesitan ser abordados de manera abierta e integral.

La prevención del suicidio requiere de esfuerzos coordinados y de la colaboración de todos los sectores de la sociedad.

Con este mensaje, el Consejo Eclesial exhorta a sus miembros, congregaciones e instituciones afiliadas a que aprendan más acerca del suicidio y cómo prevenirlo en sus comunidades, y los invita, asimismo, a que pregunten lo que pueden hacer y a que trabajen con los demás en la prevención del suicidio.